Los principales desafíos de Walter Martos como nuevo jefe del Consejo de Ministros [ANÁLISIS]

Walter Martos asumió este jueves la presidencia del Consejo de Ministros en medio de una crisis multidimensional en materia sanitaria, económica y política en el país. Sobre su nuevo puesto pesan varios desafíos; entre ellos, articular las acciones del Gobierno desde sus diferentes sectores frente a la pandemia COVID-19 y revertir la fracturada relación con el Congreso.

Asegurar el diálogo con el Legislativo

Precisamente, el primer paso más importante de Martos como premier será la presentación de la política general del Ejecutivo ante el Pleno del Parlamento en busca del voto de confianza.

Dicha investidura le fue negada a Pedro Cateriano hace unos días, lo que obligó a su Gabinete entero a renunciar. Como lo establece la Constitución en su artículo 130, esta exposición debe darse dentro de los 30 días de haber asumido funciones el nuevo equipo ministerial.

Para el politólogo Martín Tanaka Gondo, asegurar la buena relación con el Congreso debería ser una prioridad para el nuevo jefe del Gabinete Ministerial. Para ello, deberá corregir algunos de los errores de comunicación que habría tenido Cateriano.

“Si es que el Gobierno no logra algún entendimiento con el Congreso, pues, simplemente no va a poder gobernar y el Congreso tendrá que asumir un enorme costo político por impedir la acción del Gobierno en medio de la crisis. Si bien hay algunos parlamentarios que presentan objeciones más ideológicas [hacia las decisiones del Gobierno], muchos de los demás se han ido por el cuestionamiento por énfasis, tono, modales o maneras [de Cateriano]. Y creo que, después de la experiencia por la que acabamos de pasar, el Ejecutivo tiene que tomar nota de todo ello, hacer las correcciones necesarias y ponerse a trabajar, que tiempo no tenemos”, señaló Tanaka en el programa Ampliación de Noticias.

La analista y abogada Beatriz Ramírez Huaroto señala que la elección de Martos como premier se presenta como un gesto de mayor neutralidad frente al Congreso. Además, refiere que su poca experiencia en el manejo directamente político deja la impresión de que Vizcarra buscó a alguien más expeditivo.

“Creo que el perfil de Walter Martos es, más bien, el de alguien que no hace juego político, sino que conoce bien lo operativo del Gobierno, que ha estado trabajando en lo ejecutivo, dentro de las regiones con el sector Salud. Porque no olvidemos que el Ministerio de Defensa ha tenido un rol de acompañamiento al sector Salud y me parece que ese giro es importante en un contexto en el que el Ejecutivo está a merced completa del Congreso porque no tiene ninguna herramienta de contrapeso, como la posibilidad de disolución ante una negativa secuencial de confianza”, dijo Ramírez para este texto.

Respecto de la comunicación con el Congreso, el analista político José Carlos Requena estima que, ante la falta de representación oficialista en el Parlamento, el jefe del Gabinete deberá mejorar sus acercamientos con los grupos parlamentarios. Por otro lado, coincide en que Martos no será un premier confrontacional ni de tendencia a la polémica.

“Creo que serán fundamentales los canales que se establezcan con el Parlamento, con las bancadas con las que se pueda conversar y llegar a algunos acuerdos mínimos para dejar después, ya la cuestión de las eventuales interpelaciones [a ministros] que, supongo, seguirán encaminadas. Creo, además, que por su formación castrense, [Martos] es muy respetuoso de las jerarquías y que va a hacer cosas muy en pared o en permanente consulta con el presidente [Vizcarra]. No va a tener  espacio para una agenda propia. De hecho, los pocos cambios [en el Gabinete] de alguna manera denotan eso”, indicó Requena en RPP.

Procurar la continuidad (o la corrección) de las medidas del Gobierno

Una de las críticas del Congreso hacia el discurso de Cateriano estuvo basada en la aparente indiferencia ante las necesidades más urgentes de la población en materia de Salud, Economía y Trabajo. La mayoría de cuestionamientos partieron de congresistas que representan a regiones. Para Beatriz Ramírez, el reto de Martos será relanzar el discurso con enfoques más aterrizados en las preocupaciones de la ciudadanía.

Se le reclamó al discurso de Cateriano que carecía, desde un punto de vista de la ciudadanía, de una mirada a sus preocupaciones. No tenía anuncios concretos en el campo del trabajo; en el campo de la reactivación productiva para medianas y pequeñas empresas; en el campo de la salud, que es prioritario; en el campo de la lucha contra la violencia y la inseguridad”, apunta Ramírez.

Otro de los aspectos que habría jugado en contra del anterior Gabinete fueron los intereses particulares que aparentemente circulan en el propio Legislativo sobre el sector Educación. Aunque dicha fijación fue desmentida por el presidente del Congreso, Manuel Merino de Lama, el propio Cateriano había revelado que se pretendió negociar la permanencia del ministro Martín Benavides a cambio del voto de confianza. En este nuevo equipo ministerial que lidera Martos, tanto Martín Benavides como la ministra de Economía, María Antonieta Alva, han sido ratificados.

José Carlos Requena indica que, si bien es posible que algunas facciones del Legislativo sigan cuestionando al Gabinete completo por la presencia de estos dos funcionarios, debería primar el uso adecuado de herramientas constitucionalmente disponibles, como las interpelaciones.

Yo esperaría que sean temas distintos y que Martos se aboque a lograr la confianza y el Congreso evalúe lo que Martos está haciendo. Las otras situaciones pueden avanzar por rumbos separados y serán tanto la ministra Alva como el ministro Benavides los que intenten superar esos escollos. Si el Parlamento continúa con alguna interpelación a Benavides y Benavides no alcanza los votos, lamentablemente [el Gobierno] va a tener que prescindir de él. Aquí ya hay muy poco espacio para lo que el Ejecutivo pueda hacer”, dijo Requena.