Juan Manuel Santos en el Hay Festival Arequipa 2020: “Tenemos que redefinir lo que consideramos progreso”

Juan Manuel Santos, el político colombiano que ganó el Premio Nobel de la Paz 2016, sostuvo una conversación a través de Zoom con el periodista inglés John Carlin este 7 de noviembre, en el marco del Hay Festival Arequipa 2020. Un encuentro que inició, por supuesto, con un tema fresco sobre la mesa: la derrota de Donald Trump ante Joe Biden para las elecciones presidenciales en Estados Unidos.

La reacción del expresidente de Colombia fue entusiasta, pues calificó la elección del candidato demócrata como “una buena noticia para el mundo” ya que el candidato demócrata es un creyente del “multilateralismo” que Trump “estaba destruyendo”. Además, con Biden como mandatario estadounidense, las relaciones entre este país y América Latina serán fructíferas.

Durante su larga trayectoria política, Biden visitó muchísimas veces América Latina y conoce nuestras falencias y nuestros problemas, y siempre estuvo muy pendiente de ayudar a que las relaciones entre Estados Unidos y América Latina fluyeran positivamente”, señaló el autor de “La batalla por la paz”.

Y es que, según su opinión, la presencia del exvicepresidente de Barack Obama fue determinante en Colombia cuando se estaban realizando las negociaciones del acuerdo de paz. Además, Santos señaló que Biden está comprometido con una agenda de desarrollo sostenible que incluye suscribir nuevamente los compromisos del Acuerdo de París. “Al fin y al cabo, todos en el mundo entero somos ciudadanos del planeta y este está en peligro”, apuntó.

EL VASO MEDIO VACÍO Y MEDIO LLENO: UN DIAGNÓSTICO COMPLETO

Sobre su libro “Un mensaje optimista para un mundo en crisis”, Juan Manuel Santos relató que la idea de este título surgió durante un viaje a Dubái, a comienzos de 2019, donde escuchó una conferencia del psicólogo Steven Pinker, quien explicó una contradicción recurrente que envolvía a todo el mundo: ¿por qué el progreso de un país no está hermanado con el estado de ánimo de sus habitantes?

Para llegar a un diagnóstico certero, el Nobel colombiano vio necesario observar el vaso en toda su dimensión: medio lleno, pero también medio vacío. Tenía, como punto de observación, el ejemplo de su país, que en la década de 1990 fue considerado un Estado fallido a causa del narcotráfico, pero que para el 2009 se había convertido en uno de los países más prometedores de América Latina.

¿Qué causaba el actual malestar en la región latinoamericana? ¿Por qué países en los que el progreso parecía manifestarse en robustas economías padecían estados de ánimos marcados por la indignación civil? Santos, que lideró el proceso de paz en Colombia mientras fue mandatario, recordó que entonces necesitó de “una política social muy agresiva”.

Cambiamos totalmente la forma de medir la pobreza y luchar contra ella”, indicó, haciendo referencia a los estudios que realizó el economista Amartya Sen. “Él decía que la pobreza se debe medir en base a las necesidades básicas de una persona para tener una vida digna. Cuando salí elegido presidente, pusimos en marcha esa política”, indicó.

EL PROGRESO: UN CAMBIO DE PERSPECTIVA

Pero la medición de la pobreza no fue la única perspectiva que debieron reajustar en Colombia. El Premio Nobel de la Paz hizo hincapié en que, gracias a Steven Pinker, se dio cuenta de que la idea que se tiene de progreso también tenía que cambiar. “El progreso se basa sobre el producto interno bruto (PIB). Pero resulta que el PIB no incluye el acceso a la salud, la calidad de educación, ni siquiera el empleo”, indicó.

“Entonces creo que lo que tenemos que hacer, y esta pandemia es una oportunidad, es redefinir lo que consideramos progreso”, sentenció. “Cada país puede crear su propia matriz de progreso, uno general para el mundo y otros particulares para cada uno. Es una discusión maravillosa y se está mostrando en muchas partes del planeta”, añadió.

Y es que, según Santos, si algo nos ha mostrado la pandemia del nuevo coronavirus, es que se deben replantear las reglas de la realidad hacia una nueva forma de actuar. “El propio capitalismo y el desarrollo están siendo cuestionados en su esencia (…) ¿Vamos a seguir desarrollándonos con petróleo y cabrón o daremos el salto hacia una energía limpia? Esta pandemia nos ha mostrado que tenemos que cambiar los liderazgos, el tipo de liderazgo que realmente produce resultados”, dijo al respecto.

Su mensaje es de optimismo, sin duda, pero también de tareas pendientes. Por eso, fue enfático en mostrar su entusiasmo sobre las nuevas generaciones, a las que aseguró que solo cabría hacer una labor de encauzarlas hacia el camino correcto.