Guillermo Arriaga: “Casi todo mi trabajo es una carta de amor a México”

Aunque conocido por su trabajo como guionista en cintas emblemáticas del director Alejandro González Iñárritu — “Amores perros”, “21 gramos” y “Babel”—, Guillermo Arriaga es también un escritor con seis novelas en su haber, la última titulada “Salvar el fuego”, con la que ganó el Premio Alfaguara 2020.

Sobre esta faceta tuvo oportunidad de disertar en el Hay Festival Arequipa 2020, donde en conversación con la periodista Patricia del Río, se aventuró a comparar a la novela con un animal, dada su afición a la caza, actividad que, según comentó, le permite entender la complejidad de la naturaleza, incluida la humana.

Sin embargo, Arriaga dejó en claro que para él su trabajo como guionista no difiere del de novelista. “El cine lo trato como literatura y pongo un cuidado muy especial en la estructura, en los diálogos, en los silencios, porque mucha gente cree que lo que hace el escritor de cine es hacer los diálogos y ya”, comentó.

Es el guionista que se rehúsa a llamar guion a su trabajo en el cine. “Yo creo que es una obra que va a ser interpretada, no es simplemente una guía para que alguien haga la obra real”, aclaró. De allí que el proceso creativo para escribir novela o guion sea el mismo para él. “La novela es una primera persona siempre y el cine siempre va a ser una tercera persona”, apuntó.

UN CANTO DE AMOR A MÉXICO

En medio de la crisis sanitaria producida por el nuevo coronavirus, Guillermo Arriaga se confesó un privilegiado, pues tiene la suerte de poder mantenerse en confinamiento. “Lo que me ha permitido ahora la pandemia es, por primera vez, tener discusiones con lectores y lectoras de varios países al mismo tiempo”, indicó.

Y es que, tras ganar el Premio Alfaguara, uno de los más importantes en el rubro editorial hispanoamericano, el director de “The Burning Plan” no imaginó la atención que recibiría por parte de un grupo de seguidores con quienes tiene contacto a diario. “Doy entrevistas todo el tiempo y ahora con los clubs de lectura que me invitan, tengo uno al día o dos”, indicó.

La vida virtual, sin embargo, no le quita tiempo para observar críticamente a México. Y entre las urgencias más clamorosas de su país, destacó la revaloración de las lenguas indígenas y la lucha contra el narcotráfico bajo tres factores: legalización de las drogas, combate contra la corrupción y reforma del sistema judicial.

Su obra, según Arriaga, es un canto de amor a México. “No es solo un país dividido entre los que tienen miedo y rabia, sino hay otros que son como yo, que tienen esperanza (…) Casi todo mi trabajo es una carta de amor a México, pero cuando te enamoras de alguien no puedes enamorarte solo de lo lindo, tenemos que también enamorarnos de sus claroscuros”, manifestó.

En esa línea, “Salvar el fuego” busca presentar un “México que vive muy feliz, a espaldas de la marginación”, pero también “un mundo que por otro lado está sufriendo la más grotesca falta de oportunidades”. Esa ausencia que permite, precisamente, el recrudecimiento del narcotráfico.

RICARDO BLUME EN LA MEMORIA

Con más de veinte años de experiencia como guionista y director, Guillermo Arriaga conoce de cerca el entorno actoral mexicano en el que el actor peruano Ricardo Blume supo brillar con luz propia hasta que falleció el pasado 30 de octubre.

Precisamente, sobre el intérprete nacional, el autor de “El salvaje” y “Retorno 201” tuvo palabras de elogio, pues hace unos años tuvo ocasión de conocerlo y hasta proponerle trabajar para la cinta de un amigo suyo. Una oportunidad a la que Blume debió desistir por encontrarse delicado de salud.

Ricardo [Blume] es un actor cuya presencia física ya hablaba. A veces hay actores que ya actúan desde el momento que son. Su sola presencia es una forma de actuar, es un agregado al personaje, y me quedé con las ganas de colaborar con Ricardo”, indicó.

Ofertas de Hollywood tocan a la puerta de Arriaga, quien, aunque no se encuentra escribiendo nada nuevo por el momento, promete nuevos proyectos a sus lectores. Ellos, seguramente, aguardan nuevas ficciones sobre su México, salvaje y querido.